Un mito antidemocrático: SALVADOR ALLENDE

11 Comentarios
Salvador AllendeMe parece patética la necesidad que tienen los autoproclamados progresistas e idealistas de contar con íconos de carne y hueso, como si no les bastara el Che Guevara ni Fidel Castro, entre otros personajes de triste recordación (como el "Chacal"). Sin embargo el caso de Salvador Allende es de especial atención pues se ha convertido en martir de todo aquello que trató de dinamitar durante su gobierno:

La parlamentaria (Isabel Allende) indicó que "hoy día en política, más que nunca, se requiere de líderes éticos y donde la ética y la política vayan de la mano. Pero, además, Salvador Allende promovía y deseaba cambios profundos sociales, una sociedad socialista como le llamaba él, pero en democracia, pluralismo y libertad", valores que formaban para él una "tríada sagrada".
"No tengo ninguna duda de que a Salvador Allende no sólo se le puede recordar por su consecuencia, sino que también tiene vigencia plena este ideal que tenía de hacer profundos cambios y además de eso fue siempre un defensor del Estado de Derecho y de la democracia", añadió.

(Vía Cooperativa.cl)
No se le puede culpar a una hija de amor incondicional hacia su progenitor, pero tratándose de las gruesas mentiras que se han tejido alrededor de la memoria de su padre es preciso repasar constantemente lo que fue la realidad para no caer en falsos sentimentalismos (idealismos) que conducen a la violencia, como suele suceder con ciertos idealistas.


Sobre el ideal de "democracia" que constituía el proyecto allendista pueden revisar estos posts que anteriormente escribí sobre Allende y su obra. En esta ocasión me limitaré a comentar sobre el aspecto de la libertad de expresión fundamento de esa "tríada sagrada" que la emocionada Sra. Allende recuerda de su padre. ¿Cuáles eran sus conceptos acerca de este pilar de la democracia? Pues estos:

"Se debe proceder a la integración de todos los medios de comunicación al proceso revolucionario, y, como el obstáculo evidente es la falta de control total, la expropiación absoluta de los medios informativos debe concebirse como un punto de llegada de un proceso y el desenlace victorioso del enfrentamiento con la burguesía".
Armand Mattelart, teórico marxista del Centro Bellarmino, en 1972.

"La verdadera libertad de expresión existe cuando los medios de comunicación son controlados por el Estado".
Luis Figueroa, dirigente comunista de la Unidad Popular chilena, liderada por Allende.

"Las noticias deben ser publicadas sólo cuando el pueblo esté maduro para recibirlas, de manera que se transformen en instrumento útil de educación política".
Patricio Saavedra, sociólogo comunista.

"La objetividad no debería existir en el periodismo. El deber supremo del periodista de izquierda no es servir a la verdad, sino a la revolución".
Salvador Allende, 8 de abril de 1971, al inaugurar el Primer Congreso Nacional de Periodistas de Izquierda.
Quizá la parlamentaria Isabel Allende como todos los tributarios de la memoria de su extinto padre estén en lo cierto en cuanto que la democracia, pluralismo y libertad fueron los valores guía del proceso revolucionario en Chile. El problema es que la conceptualización que tienen de esos principios resulta prácticamente opuesta a todo lo que nosotros podemos entender acerca de ellos.

Es como hablar de la paz pero pensando en otorgar a los contrarios la paz de la sepultura.

La violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico, y a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista"

Más en:
Tags:

Cristianismo, don de la AMISTAD

1 Comentarios
“Mirar a Cristo”. Si hacemos esto caemos en la cuenta de que el cristianismo es más y algo distinto de un sistema moral, de una serie de preceptos y leyes. Es el don de una amistad que perdura en la vida y en la muerte: “No os llamo siervos sino amigos” (Jn 15,15) dice el Señor a los suyos. Nos confiamos a esta amistad. Justamente por que el cristianismo es más que una moral, es el don de la amistad, justamente por esto trae consigo una gran fuerza moral de la cual nosotros, ante los desafíos de nuestro tiempo, tenemos tanta necesidad. Si con Jesucristo y con su Iglesia releemos siempre de manera nueva el Decálogo del Sinaí, penetrando en sus profundidades, entonces éste se nos revela como una gran enseñanza. Es sobretodo un “sí” a Dios, a un Dios que nos ama y nos guía, que nos sostiene y que además nos deja nuestra libertad, es más, la transforma en verdadera libertad (los primeros tres mandamientos). Es un “sí” a la familia (cuarto mandamiento), un “sí” a la vida (quinto mandamiento), un “sí” a un amor responsable (sexto mandamiento), un “sí” a la solidaridad, a la responsabilidad social y a la justicia (séptimo mandamiento) un “sí” a la verdad (octavo mandamiento), y un “sí” al respeto del prójimo y aquello que le pertenece (noveno y décimo mandamiento). En virtud de la fuerza de nuestra amistad con el Dios viviente, nosotros vivimos este múltiple “sí”, y al mismo tiempo lo llevamos como indicador del recorrido dentro de nuestro mundo.
Homilía del papa Benedicto XVI en la Misa con ocasión del 850 aniversario de fundación del Santuario de Mariazell (Austria). El texto completo de la homilía aquí.

Tags:

La mayor secta de asesinos de la Historia

0 Comentarios
Resumen en video de El Libro negro del comunismo, cuyo "tributo" mantiene su vigencia hoy que los que se proclaman comunistas siguen aplaudiendo a los tiranos de moda.



Vía Blogbis

Tags:

Fortunas y "fortunas"

0 Comentarios
El historiador norteamericano Burton W. Folsom es autor del libro The Myth of the Robber Barons donde habla del origen de las grandes fortunas, distinguiendo entre los empresarios políticos, que obtienen su fortuna coludiéndose con los poderes de turno para conservar sus monopolios, y los empresarios "de mercado" que conquistaron al consumidor compitiendo con productos y servicios de calidad, construyendo sus fortunas prácticamente de la nada. Al primer grupo corresponde el magnate mexicano de las telecomunicaciones Carlos Slim quien acaba de hacerse con el primer lugar entre los hombres más ricos del mundo. Folsom explica su "éxito" en el siguiente artículo, publicado en The Wall Street Journal:

Slim Pickings
By BURTON W. FOLSOM
August 29, 2007 - WSJ

In the world of wealth, the big news this summer is that Carlos Slim, 67, of Mexico may have surpassed Bill Gates as the world's richest person. Inevitably, writers compare Mr. Slim, who built his wealth on a telecommunications monopoly, to America's so-called "robber barons" -- including men such as John D. Rockefeller, James J. Hill and Henry Ford.
This is bad history. America's most famous rugged entrepreneurs, especially men such as Rockefeller and Ford, the wealthiest men of their eras, reached mass markets by producing quality products -- kerosene and cars -- at low prices. More recently, Sam Walton did the same thing in retailing. Mr. Slim, by contrast, is better characterized as a "political entrepreneur," who relied more on manipulating Mexico's bureaucracy than on satisfying consumers in a competitive arena.
In the great heyday of late-19th century American capitalism, successful businessmen had to innovate and compete as they helped create mass markets. Government was limited, property rights and contracts were protected, and, except for tariffs and occasional subsidies, government could not play favorites.
Whoever satisfied the most customers would have the largest businesses. Only when Rockefeller sold cheap kerosene to tens of millions of Americans did he become the nation's first billionaire. "We must ever remember," Rockefeller told his partner, "we are refining oil for the poor man and he must have it cheap and good." Ironically, the price of Rockefeller's kerosene dropped to eight cents a gallon in 1885 from 26 cents in 1870 -- all the while he was viciously pilloried as a monopolist by the press, Congress and his competitors.
Ford, Walton and Mr. Gates also had to sell widely to masses of Americans at competitive rates before they rose to the top. Putting a car in every garage, not just the garages of the rich, was Ford's working motto. In serving the most customers, he reaped the largest reward. So did Bill Gates with computers. When America did deviate from free markets -- for example, by granting government subsidies to the Union Pacific and Central Pacific Railroads -- the economy suffered instabilities. But it recovered from the experience and learned a lesson. James J. Hill built the Great Northern Railroad with no federal subsidy -- and outperformed all other transcontinentals.
Mexico, unfortunately, has had a long tradition of weak property rights and a strong, intrusive government. The Constitution of 1917 almost guarantees economic chaos. According to Article 27, property is not a right but a social function. Government officials, therefore, may confiscate land or industry which, in their opinion, is not serving a "public use" or the "public interest."
Inevitably, different groups lobbied the Mexican government to confiscate property "in the national interest." Beginning in the 1930s, railroads were nationalized and turned over to union leaders; banks, the oil industry and some utilities were also expropriated. The dreaded oil gringos from the U. S. were paid off later at about 10 cents on the dollar.
The new nationalized industries, of course, performed erratically and incompetently. The unions and government officials running these industries had little experience managing large firms and no knowledge of how much their workers were worth, how much to invest in new technology, which engineers to hire, and, in the case of oil, where to do exploratory drilling. PEMEX, the nationalized oil company, floundered for decades losing money and trying to recapture lost markets.
Enter Carlos Slim. His father, Julian Slim Haddad, a Lebanese immigrant, made his money as a merchant during the chaos leading up to the Constitution of 1917. Carlos Slim greatly expanded the family fortune by working closely and cleverly with government officials. (In fairness to Mr. Slim, there may not be another avenue to great wealth in a massively interventionist economy.)
His major opportunity came when President Carlos Salinas de Gortari decided to privatize some inefficient industries. Mr. Slim bought Telmex, the nation's phone company, in 1990 in a controversial auction which was decidedly less than transparent. With that purchase came a six-year monopoly guaranteed by the government. Although Mr. Slim was supposed to relinquish the monopoly in 1997, he used a variety of legal and political tools to maintain it, for example filing injunctions in court to block orders from the regulator to provide competitors fair access to his network. According to OECD figures, Mexican consumers and businesses still pay above market telephone rates. Fewer than one-fourth of Mexican homes have telephones.
With a near monopoly of fixed-line telephones and data access (the Internet), Mr. Slim has reaped windfall profits which, wisely invested, have propelled him to immense wealth. Meanwhile, Mr. Slim's newer ventures -- his construction company and his oil services company -- rely on government contracts for their major business. Recently President Felipe Calderón met with Mr. Slim and urged him to accept greater competition.
Not surprisingly, when striving Mexicans want to better themselves, they look to where competition is the rule and property rights are more secure -- and head for the land of the robber barons.


Tags:

"ODIA..."

0 Comentarios
Desconcertante (pero exitoso) comercial de Honda que promociona sus motores diesel ecológicos. El pegajoso estribillo ("Hate something, change something..") ha calado profundamente en el muy postmoderno espíritu del cambio del ambiente por sus reminiscencias sesentaiocheras. Y no solamente por los colores y cierta estética psicodélica, creo yo.


Vía Desde el exilio

Tags:

Protegiendo a los abusadores

0 Comentarios
Hecha la ley, hecha la trampa. Es lo que sacamos por permitir que el estado nos controle socialmente en lugar de proteger la vida.

Como ya hemos comentado antes, el aborto sirve de carte blanche a toda una serie de lacras que el estado prefiere no combatir más que superficialmente por cuestiones económicas y objetivos proselitistas: el abuso de la mujer potenciado por esta legalidad contribuye a crear un mercado cautivo para los politicos "humanitarios" y sus "supporters".

Por eso no me sorprende que el hallazgo relatado en este video no motive un escándalo mayúsculo entre los autoproclamados defensores del niño y de la mujer:


Las clínicas abortistas de la cadena Planned Parenthood Federation (PPF) violan las leyes estadounidenses al ofrecer abortos a menores de edad, no reportando a la policía casos potenciales de abuso sexual. Sin embargo PPF se está librando del caso con la argucia de contrademandar a los denunciantes por haber recurrido a grabaciones ilegales.

Vía Aciprensa

Tags:

LA MUERTE DE UN FARSANTE

2 Comentarios
El problema de los "intachables" que son erigidos en autoridades morales es que son ellos mismos quienes terminan destrozando sus propios monumentos. Es por eso que la crítica debe separar la persona de sus ideas o propuestas. Pero esto que es tan obvio es lo primero que se pierde de vista cuando la política se mete de por medio. El resultado: la desolación por la pérdida (abandono) de referentes.

Supongo que esto deben estar reflexionando los emocionados devotos del recientemente fallecido dramaturgo norteamericano Arthur Miller cuyas celebradas denuncias de la decadencia moral de su país lo convirtieron en autoridad moral: la revista Vanity Fair publicó una investigación sobre el hijo "mongoloide" (como lo llamaba antes de cambiar de opinión y no matarlo) de la luminaria. Miller trató de borrarlo de su vida (no lo menciona en sus memorias) enviándolo a un asilo que fue clausurado años más tarde al descubrirse que los internos vivían en condiciones infrahumanas. Sólo gracias al actor Daniel Day-Lewis, casado con Rebecca, otra hija del dramaturgo, accedió semanas antes de morir a incluirlo en su testamento.

¿Habrá sido su forma de enseñar que la responsabilidad ante la sociedad era mayor que la responsabilidad ante los suyos propios?

All My Sons:


Vía Barcepundit

Tags: