SIN PRECEDENTES


Benedicto XVI a su llegada a los Estados Unidos:
A las 16:11 hora local, Benedicto XVI pisó suelo estadounidense y fue recibido al pie de la escalerrlla por el propio Bush, su esposa Laura y Jenna, una de sus hijas.
Al recibir al pontífice, Bush realizó una leve inclinación de cabeza y le estrechó la mano mientras se intercambiaban unas palabras. Después lo saludaron Laura y Jenna Bush, que también estrecharon su mano. Mientras duraban los saludos, los dos centenares de invitados a presenciar la llegada del Papa se hacían oír con gritos y vítores al pontífice.
A continuación, Bush y el Papa caminaron hacia la terminal de recepción de invitados de la base aérea, donde desaparecieron de la vista del público. El gesto de Bush acudiendo a recibir al Papa no tiene precedentes: nunca un presidente de Estados Unidos abandonó su residencia de la Casa Blanca y acudió a la base aérea de Andrews a recibir a un dignatario extranjero.

Y por si fuera poco la ceremonia de bienvenida al Papa sería "una de las más importantes jamás realizadas en la Casa Blanca".

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3 comentarios:

  1. bonito! no?

    Un abrazo querido Guille!

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  2. Anónimo2:48 a. m.

    El precedente inmediato fue el eje Reagan - Tatcher - Juan Pablo II. El eje de derecha que tanto impacto tuvo en el mundo contemporaneo. A ver si el nuevo eje bendice a su engendro Francis Fukuyama.

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  3. Tal "precedente" no tiene nada que ver en este caso. Salvopara los rebuznos ;-)

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