Mostrando las entradas con la etiqueta Iglesia Católica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Iglesia Católica. Mostrar todas las entradas

Benedicto XVI: Arquitectura y Espiritualidad

1 Comentarios
Reflexiones sobre la arquitectura gótica en su homilía en la catedral de San Patricio en Nueva York:
Soy particularmente feliz que nos hayamos reunido en la catedral de San Patricio. Este lugar, quizás más que cualquier otro templo de Estados Unidos, es conocido y amado como "una casa de oración para todos los pueblos" (cf. Is 56,7; Mc 11,17). Cada día miles de hombres, mujeres y niños entran por sus puertas y encuentran la paz dentro de sus muros. El Arzobispo John Hughes - como nos ha recordado el Cardenal Egan - fue el promotor de la construcción de este venerable edificio; quiso erigirlo en puro estilo gótico. Quería que esta catedral recordase a la joven Iglesia en América la gran tradición espiritual de la que era heredera, y que la inspirase a llevar lo mejor de este patrimonio en la edificación del Cuerpo de Cristo en este país. Quisiera llamar vuestra atención sobre algunos aspectos de esta bellísima estructura, que me parece que puede servir como punto de partida para una reflexión sobre nuestras vocaciones particulares dentro de la unidad del Cuerpo místico.

El texto completo de la homilía aquí. Vía Zenit

Tags: , , , , , .

Los Derechos Humanos y la legalidad

0 Comentarios
Benedicto XVI sobre los Derechos Humanos en su discurso ante la Asamblea de las Naciones Unidas. Atención oenegeros:
La vida de la comunidad, tanto en el ámbito interior como en el internacional, muestra claramente cómo el respeto de los derechos y las garantías que se derivan de ellos son las medidas del bien común que sirven para valorar la relación entre justicia e injusticia, desarrollo y pobreza, seguridad y conflicto. La promoción de los derechos humanos sigue siendo la estrategia más eficaz para extirpar las desigualdades entre Países y grupos sociales, así como para aumentar la seguridad. Es cierto que las víctimas de la opresión y la desesperación, cuya dignidad humana se ve impunemente violada, pueden ceder fácilmente al impulso de la violencia y convertirse ellas mismas en transgresoras de la paz. Sin embargo, el bien común que los derechos humanos permiten conseguir no puede lograrse simplemente con la aplicación de procedimientos correctos ni tampoco a través de un simple equilibrio entre derechos contrapuestos. La Declaración Universal tiene el mérito de haber permitido confluir en un núcleo fundamental de valores y, por lo tanto, de derechos, a diferentes culturas, expresiones jurídicas y modelos institucionales. No obstante, hoy es preciso redoblar los esfuerzos ante las presiones para reinterpretar los fundamentos de la Declaración y comprometer con ello su íntima unidad, facilitando así su alejamiento de la protección de la dignidad humana para satisfacer meros intereses, con frecuencia particulares. La Declaración fue adoptada como un "ideal común" (preámbulo) y no puede ser aplicada por partes separadas, según tendencias u opciones selectivas que corren simplemente el riesgo de contradecir la unidad de la persona humana y por tanto la indivisibilidad de los derechos humanos.

La experiencia nos enseña que a menudo la legalidad prevalece sobre la justicia cuando la insistencia sobre los derechos humanos los hace aparecer como resultado exclusivo de medidas legislativas o decisiones normativas tomadas por las diversas agencias de los que están en el poder. Cuando se presentan simplemente en términos de legalidad, los derechos corren el riesgo de convertirse en proposiciones frágiles, separadas de la dimensión ética y racional, que es su fundamento y su fin. Por el contrario, la Declaración Universal ha reforzado la convicción de que el respeto de los derechos humanos está enraizado principalmente en la justicia que no cambia, sobre la cual se basa también la fuerza vinculante de las proclamaciones internacionales. Este aspecto se ve frecuentemente desatendido cuando se intenta privar a los derechos de su verdadera función en nombre de una mísera perspectiva utilitarista. Puesto que los derechos y los consiguientes deberes provienen naturalmente de la interacción humana, es fácil olvidar que son el fruto de un sentido común de la justicia, basado principalmente sobre la solidaridad entre los miembros de la sociedad y, por tanto, válidos para todos los tiempos y todos los pueblos. Esta intuición fue expresada ya muy pronto, en el siglo V, por Agustín de Hipona, uno de los maestros de nuestra herencia intelectual. Decía que la máxima no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti "en modo alguno puede variar, por mucha que sea la diversidad de las naciones" (De doctrina christiana, III, 14). Por tanto, los derechos humanos han de ser respetados como expresión de justicia, y no simplemente porque pueden hacerse respetar mediante la voluntad de los legisladores.

Tags: , , , .

La religión en AMÉRICA

2 Comentarios

Tocqueville (en Democracia en América):
[La democracia en América] es el producto (y este punto de partida debemos sin cesar tenerlo presente en nuestro pensamiento) de dos elementos completamente distintos que en otras partes a menudo se hacen la guerra, pero que en América han venido a incorporarse, en cierto modo, el uno al otro y a combinarse maravillosamente. Me refiero al espíritu de la religión y al espíritu de la libertad. (...) La religión ve en la libertad un noble ejercicio de las facultades del hombre y en el mundo político un campo cedido por el Creador a los esfuerzos de su inteligencia. Libre y poderosa en su esfera, satisfecha del lugar que le esta reservado, sabe que su imperio está tanto mejor establecido cuanto que no reina más que por sus propias fuerzas y domina sin apoyo sobre los corazones. La libertad ve en la religión como la compañera de sus luchas y de sus triunfos, cuna de su infancia, fuente divina de sus derechos. La considera la salvaguardia de las costumbres, y las costumbres como la garantía de las leyes y prenda de su propia supervivencia.

Benedicto XVI:
Ya desde los albores de la República, la búsqueda de libertad de Estados Unidos ha sido guiada por la convicción de que los principios que gobiernan la vida política y social están íntimamente relacionados con un orden moral, basado en la señoría de Dios Creador. Los redactores de los documentos constitutivos de esta Nación se basaron en esta convicción al proclamar la "verdad evidente por sí misma" de que todos los hombres han sido creados iguales y dotados de derechos inalienables, fundados en la ley natural y en el Dios de esta naturaleza. El curso de la historia norteamericana demuestra las dificultades, las luchas y la gran determinación intelectual y moral que han sido necesarias para formar una sociedad que incorporara fielmente estos nobles principios. A lo largo de ese proceso, que ha plasmado el alma de la Nación, las creencias religiosas fueron una constante inspiración y una fuerza orientadora, como, por ejemplo, en la lucha contra la esclavitud y en el movimiento en favor de los derechos civiles. También en nuestro tiempo, especialmente en los momentos de crisis, los estadounidenses siguen encontrando energía en sí mismos adhiriéndose a este patrimonio de ideales y aspiraciones compartidos.

Tags: , , , .

SIN PRECEDENTES

3 Comentarios

Benedicto XVI a su llegada a los Estados Unidos:
A las 16:11 hora local, Benedicto XVI pisó suelo estadounidense y fue recibido al pie de la escalerrlla por el propio Bush, su esposa Laura y Jenna, una de sus hijas.
Al recibir al pontífice, Bush realizó una leve inclinación de cabeza y le estrechó la mano mientras se intercambiaban unas palabras. Después lo saludaron Laura y Jenna Bush, que también estrecharon su mano. Mientras duraban los saludos, los dos centenares de invitados a presenciar la llegada del Papa se hacían oír con gritos y vítores al pontífice.
A continuación, Bush y el Papa caminaron hacia la terminal de recepción de invitados de la base aérea, donde desaparecieron de la vista del público. El gesto de Bush acudiendo a recibir al Papa no tiene precedentes: nunca un presidente de Estados Unidos abandonó su residencia de la Casa Blanca y acudió a la base aérea de Andrews a recibir a un dignatario extranjero.

Y por si fuera poco la ceremonia de bienvenida al Papa sería "una de las más importantes jamás realizadas en la Casa Blanca".

Tags: , , .

"Dejad que vaya al Padre"

1 Comentarios
Como le sucedió a Jesús, también en el caso de Juan Pablo II las palabras dejaron lugar al final al último sacrificio, la entrega de sí. Y la muerte fue el sello de una existencia totalmente entregada a Cristo, conformada con Él incluso físicamente con los rasgos del sufrimiento y del abandono confiado en los brazos del Padre celestial. «Dejad que vaya al Padre», estas palabras --testimonia quien estuvo a su lado-- fueron sus últimas palabras, cumplimiento de una vida totalmente orientada a conocer y contemplar el rostro del Señor.
De la homilía de Benedicto XVI en el tercer aniversario del fallecimiento de Juan Pablo II. Vía Zenit.

Suscribo lo que dice nuestro colega blogger Milanta: Hace 3 Juan Pablo II completó su misión (incluye videos)

Juan Pablo II en el Perú:



Tags: , .

Fidelidad y Entrega

1 Comentarios
Juan Pablo II
A tres años de la muerte de nuestro recordado Juan Pablo II, recuerdo estas palabras suyas en su carta apostólica Salvifici Doloris sobre el sufrimiento:

Siguiendo la parábola evangélica, se podría decir que el sufrimiento, que bajo tantas formas diversas está presente en el mundo humano, está también presente para irradiar el amor al hombre, precisamente ese desinteresado don del propio « yo » en favor de los demás hombres, de los hombres que sufren. Podría decirse que el mundo del sufrimiento humano invoca sin pausa otro mundo: el del amor humano; y aquel amor desinteresado, que brota en su corazón y en sus obras, el hombre lo debe de algún modo al sufrimiento.
Sobre su agonía les recomiendo leer estos interesantes comentarios:
Tags: , .

VIERNES SANTO

5 Comentarios

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévanme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No tienes que me dar porque te quiera;
pues aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.


Soneto de autor desconocido.


Texto: vía Etimologías
Foto: La Crucifixion de Masaccio (1426)

Tags: ,

OSCURANTISMO LAICISTA

12 Comentarios

Sobre el vergonzoso incidente de la suspensión de la visita del Papa Benedicto XVI a la universidad romana La Sapienza, llama la atención como la intolerancia e irracionalidad son practicadas justamente por los autoproclamados abanderados de la tolerancia y la racionalidad, los laicos agnósticos. La escandalosa contradicción se torna vergonzosa al tomar lugar precisamente en el templo (laico) al diálogo y la apertura: la universidad. ¿Tan mal andan los modernos e iluminados "librepensadores"?

Recuerdo cuando era estudiante en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) como un profesor de física mencionaba que Galileo "fue condenado a la hoguera". Así mismo, el profesor de un curso de letras aludía a "los millones de muertos víctimas de la inquisición". Nadie en su momento cuestionó esas afirmaciones como si el viento fácilmente se las llevara. Sin embargo no eran pocos los compañeros que suscribían esas leyendas negras, las cuales veían reforzadas con ciertos datos y conocimientos adquiridos durante su estadía en la universidad. Si incluso dentro de las propias pastorales se pueden escuchar las típicas historias de terror sobre el Opus Dei (por ejemplo), no debería ser nada raro que las universidades sirvan de caldo de cultivo de odios y resquemores, y no sólamente contra la fe cristiana católica: una de las bandas terroristas más sanguinarias de la historia -Sendero Luminoso- se gestó en las aulas universitarias, liderada por un profesor universitario.

Hoy que están de moda la tolerancia, el diálogo y otras perlas derechohumanistas, resulta irónico que sus devotos terminen entregándose a la violencia por seguir este camino "de justicia" en lugar de revertir la lamentable situación de la universidad actual. ¿Cómo se puede ser justo partiendo del prejuicio... y de la mala lectura? En su carta-manifiesto, los profesores autores de la protesta argumentan que una cita que hizo el cardenal Ratzinger en una entrevista por los años 90 constituyó su atentado contra la ciencia y la razón:

En el texto de la carta, los profesores se refieren a un hecho ocurrido hace 18 años: "El 15 de marzo de 1990, todavía cardenal, en un discurso en la ciudad de Parma, Joseph Ratzinger citó a Feyerabend y dijo: 'En la época de Galileo, la Iglesia permaneció mucho más fiel a la razón que el mismo Galileo. El juicio contra Galileo fue razonable y justo'. Son palabras que, en cuanto científicos fieles a la razón (...), nos ofenden y nos humillan".
Los muy perspicaces docentes (y sus fieles alumnos acompañantes en la protesta) parecen haber olvidado el método científico objeto de sus desvelos profesionales. Olvidan atender al contexto en que es citada esa frase, si acaso no leyeron el texto completo [1]:
Se qui entrambe le sfere di conoscenza vengono ancora chiaramente differenziate fra loro sotto il profilo metodologico, riconoscendone sia i limiti che i rispettivi diritti, molto più drastico appare invece un giudizio sintetico del filosofo agnostico-scettico P. Feyerabend. Egli scrive:
«La Chiesa dell'epoca di Galileo si attenne alla ragione più che lo stesso Galileo, e prese in considerazione anche le conseguenze etiche e sociali della dottrina galileiana. La sua sentenza contro Galileo fu razionale e giusta, e solo per motivi di opportunità politica se ne può legittimare la revisione».
Dal punto di vista delle conseguenze concrete della svolta galileiana, infine, C. F. Von Weizsacker fa ancora un passo avanti, quando vede una «via direttissima» che conduce da Galileo alla bomba atomica.
Con mia grande sorpresa, in una recente intervista sul caso Galileo non mi è stata posta una domanda del tipo: «Perché la Chiesa ha preteso di ostacolare lo sviluppo delle scienze naturali?», ma esattamente quella opposta, cioè: «Perché la Chiesa non ha preso una posizione più chiara contro i disastri che dovevano necessariamente accadere, una volta che Galileo aprì il vaso di Pandora?».
Sarebbe assurdo costruire sulla base di queste affermazioni una frettolosa apologetica. La fede non cresce a partire dal risentimento e dal rifiuto della razionalità, ma dalla sua fondamentale affermazione e dalla sua inscrizione in una ragionevolezza più grande. [...]
Qui ho voluto ricordare un caso sintomatico che evidenzia fino a che punto il dubbio della modernità su se stessa abbia attinto oggi la scienza e la tecnica".
El entonces cardenal Ratzinger cita a Feyerabend y otros autores para señalar los absurdos y errores de una apologética que desconfía de la ciencia. Aclara: "La fe no nace del resentimiento y el rechazo de la razón, sino que es una afirmación fundamental de su inscripción en una racionalidad más grande".

El tema galileano se convierte más bien en síntoma de las dudas de la modernidad sobre sí misma, habiendo surgido como alternativa "objetiva" a la fe (la fe voluntarista, especialmente). Como antaño, el "caso Galileo" sigue sirviendo de panfleto propagandístico de un proyecto confrontacional de formulación dialéctica, y basado indefectiblemente en una visión maniquea -y oportunista- de la realidad [2]:

este hecho, poco resaltado en el siglo fue elevado en el siglo siguiente a mito del Iluminismo. Galileo aparecía como la víctima del oscurantismo medieval conservado en la Iglesia. Bien y mal se oponen divididos por un corte tajante. Por una parte encontramos la Inquisición, el poder que encarna la superstición, el adversario de la libertad de conciencia. Por la otra, la ciencia natural, representada por Galileo, como el poder del progreso y de la liberación del hombre de las cadenas de la ignorancia, que lo mantenían impotente frente a la naturaleza. La estrella de la modernidad brilla en la noche del oscuro medievo
¿Et lux in tenebris lucet? ¿Qué significa, por ejemplo, que estudiantes universitarios marchen hacia la casa de un personaje para repudiarlo en público? Vive la tolerance! (con el aplauso de los medios):



La llamada "sociedad civil" tiene mucho que mirarse en el espejo. No menos tenemos que hacer los fieles católicos teniendo presente un desafío: no dejarnos apabullar.

______________________________________


[1] Entrevista al cardenal Joseph Ratzinger, originalmente publicada en el diario Corriere della Sera y recopilada en el libro "Una mirada a Europa. Iglesia y Modernidad en la Europa de las revoluciones" (Rialp, Madrid 1993). El extracto corresponde a la edición italiana (Paoline, Roma 1992) disponible vía el blog Papa Ratzinger
[2] Citado en el ensayo "Una mirada al ocaso del medioevo y los albores de la modernidad", disponible aquí.

Tags:

MEMORIA y RECONCILIACIÓN

7 Comentarios
Betificacion de 498 martiresLa beatificación de 498 mártires de la persecución religiosa en España no podía pasar desapercibida para el mundo. En primer lugar porque se trata del proceso de beatificación más grande de la historia de la Iglesia, y en segundo lugar porque se rescata una memoria "políticamente incorrecta", incómoda especialmente para el republicanismo español que a toda costa intenta que se ignore ese periodo previo a la guerra civil cuando la II República Española decidió barrer con la Fe cristiana en España.


Lamentablemente aún hoy persiste esa animadversión contra la Iglesia en el país que evangelizó prácticamente medio mundo. Ni los miembros de la realeza ni el presidente del gobierno español asistieron a la ceremonia. Muchos políticos e intelectuales españoles califican de revanchismo sectario la beatificación de los victimados por sus creencias, mientras que jóvenes anarquistas (cuyas milicias perpetraron gran parte la violencia durante la II república española) protestaron furibundamente contra lo que consideran un acto de apoyo al régimen franquista que llegó años después. La Iglesia en España es amenazada por no plegarse a los proyectos que no solamente cultivan el odio contra ella, sino entre los mismos ciudadanos.

La lección de los mártires es la reconciliación:

Damos gracias a Dios por el gran don de estos testigos heroicos de la fe que, movidos exclusivamente por su amor a Cristo, pagaron con su sangre su fidelidad a Él y a su Iglesia. Con su testimonio iluminan nuestro camino espiritual hacia la santidad, y nos alientan a entregar nuestras vidas como ofrenda de amor a Dios y a los hermanos. Al mismo tiempo, con sus palabras y gestos de perdón hacia sus perseguidores, nos impulsan a trabajar incansablemente por la misericordia, la reconciliación y la convivencia pacífica.
Más sobre la historia de la persecución religiosa en España:
Tags:

Testigo de nuestro tiempo: el Cardenal Rosalio Castillo Lara

0 Comentarios
Fue brazo derecho del papa Juan Pablo II siendo el artífice del histórico encuentro con el entonces presidente soviético Mijaíl Gorbachov (1989). En 1997 regresa a su país natal, Venezuela, convirtiéndose en acérrimo crítico del régimen chavista.

El salesiano Rosalio Castillo Lara descansa en paz.

Más en Noticias24

Tags:

Cristianismo, don de la AMISTAD

1 Comentarios
“Mirar a Cristo”. Si hacemos esto caemos en la cuenta de que el cristianismo es más y algo distinto de un sistema moral, de una serie de preceptos y leyes. Es el don de una amistad que perdura en la vida y en la muerte: “No os llamo siervos sino amigos” (Jn 15,15) dice el Señor a los suyos. Nos confiamos a esta amistad. Justamente por que el cristianismo es más que una moral, es el don de la amistad, justamente por esto trae consigo una gran fuerza moral de la cual nosotros, ante los desafíos de nuestro tiempo, tenemos tanta necesidad. Si con Jesucristo y con su Iglesia releemos siempre de manera nueva el Decálogo del Sinaí, penetrando en sus profundidades, entonces éste se nos revela como una gran enseñanza. Es sobretodo un “sí” a Dios, a un Dios que nos ama y nos guía, que nos sostiene y que además nos deja nuestra libertad, es más, la transforma en verdadera libertad (los primeros tres mandamientos). Es un “sí” a la familia (cuarto mandamiento), un “sí” a la vida (quinto mandamiento), un “sí” a un amor responsable (sexto mandamiento), un “sí” a la solidaridad, a la responsabilidad social y a la justicia (séptimo mandamiento) un “sí” a la verdad (octavo mandamiento), y un “sí” al respeto del prójimo y aquello que le pertenece (noveno y décimo mandamiento). En virtud de la fuerza de nuestra amistad con el Dios viviente, nosotros vivimos este múltiple “sí”, y al mismo tiempo lo llevamos como indicador del recorrido dentro de nuestro mundo.
Homilía del papa Benedicto XVI en la Misa con ocasión del 850 aniversario de fundación del Santuario de Mariazell (Austria). El texto completo de la homilía aquí.

Tags:

UN ENCUENTRO LIBERADOR Y FECUNDO

12 Comentarios
misioneros celebrando la misa con indígenasJosé Luis Restán, director de programación de la cadena radial española COPE, sobre el polémico discurso del papa Benedicto XVI acerca de la fe cristiana en America Latina, a propósito de su supuesta "rectificación" celebrada por los medios y Hugo Chávez:

Dudo que el presidente venezolano haya entendido lo que dijo Benedicto XVI, pero ha sido el pretexto para impostar su profesión de indigenismo y, de paso, mandar un recado a la Iglesia Católica en Venezuela, que es uno de los pocos referentes sólidos de la resistencia a la deriva totalitaria del régimen bolivariano.
La verdad es que el Papa no se refirió en ningún momento a la conquista de América, sino a la aceptación de la fe por parte de aquellos pueblos. Personalmente opino que calificar de "genocidio indígena" al dramático proceso de la conquista y posterior colonización es un disparate de grandes dimensiones, pero, en todo caso, ese no era el tema de la intervención de Benedicto XVI, que se preguntó en voz alta por el significado de la acogida de la fe por la inmensa mayoría de los indígenas del continente, aceptación que no fue pasiva, sino que implicó una auténtica síntesis cultural que abrió paso a un catolicismo popular con rasgos propios e inequívocos.
Más aquí.

Vía Libertad Digital

Tags:

LA FE CRISTIANA en AMÉRICA LATINA

5 Comentarios
La fe en Dios ha animado la vida y la cultura de estos pueblos durante más de cinco siglos. Del encuentro de esa fe con las etnias originarias ha nacido la rica cultura cristiana de este Continente expresada en el arte, la música, la literatura y, sobre todo, en las tradiciones religiosas y en la idiosincrasia de sus gentes, unidas por una misma historia y un mismo credo, y formando una gran sintonía en la diversidad de culturas y de lenguas. En la actualidad, esa misma fe ha de afrontar serios retos, pues están en juego el desarrollo armónico de la sociedad y la identidad católica de sus pueblos. A este respecto, la V Conferencia General va a reflexionar sobre esta situación para ayudar a los fieles cristianos a vivir su fe con alegría y coherencia, a tomar conciencia de ser discípulos y misioneros de Cristo, enviados por Él al mundo para anunciar y dar testimonio de nuestra fe y amor.
Pero, ¿qué ha significado la aceptación de la fe cristiana para los pueblos de América Latina y del Caribe? Para ellos ha significado conocer y acoger a Cristo, el Dios desconocido que sus antepasados, sin saberlo, buscaban en sus ricas tradiciones religiosas. Cristo era el Salvador que anhelaban silenciosamente. Ha significado también haber recibido, con las aguas del bautismo, la vida divina que los hizo hijos de Dios por adopción; haber recibido, además, el Espíritu Santo que ha venido a fecundar sus culturas, purificándolas y desarrollando los numerosos gérmenes y semillas que el Verbo encarnado había puesto en ellas, orientándolas así por los caminos del Evangelio. En efecto, el anuncio de Jesús y de su Evangelio no supuso, en ningún momento, una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña. Las auténticas culturas no están cerradas en sí mismas ni petrificadas en un determinado punto de la historia, sino que están abiertas, más aún, buscan el encuentro con otras culturas, esperan alcanzar la universalidad en el encuentro y el diálogo con otras formas de vida y con los elementos que puedan llevar a una nueva síntesis en la que se respete siempre la diversidad de las expresiones y de su realización cultural concreta.
En última instancia, sólo la verdad unifica y su prueba es el amor. Por eso Cristo, siendo realmente el Logos encarnado, "el amor hasta el extremo", no es ajeno a cultura alguna ni a ninguna persona; por el contrario, la respuesta anhelada en el corazón de las culturas es lo que les da su identidad última, uniendo a la humanidad y respetando a la vez la riqueza de las diversidades, abriendo a todos al crecimiento en la verdadera humanización, en el auténtico progreso. El Verbo de Dios, haciéndose carne en Jesucristo, se hizo también historia y cultura.
Contundentes palabras del papa Benedicto XVI en la inauguración de la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida.

Mas importante que la condena a los regímenes autoritarios en esta parte del mundo, es esta defensa de la fe en nuestro continente legado de la conquista que fue abrazada por los conquistados engendrando una nueva cultura y demostrando que se dió algo más importante que la incursión violenta a la cual se limitan muchas lecturas históricas (más bien, ideologizadas) en un afán reivindicacionista que sólamente produce traumas y resentimientos capitalizados por los proyectos totalitarios aludidos.

(Todo esto sin mencionar el papel de la Iglesia en la reflexión -inédita hasta entonces- sobre el hecho mismo de la conquista (la "duda indiana": ¿Nos asiste el derecho?) que, junto con la denuncia de los abusos cometidos por los conquistadores, impulsó la promulgación de las Leyes de Indias y al nacimiento del ius inter gentes, el Derecho Internacional Moderno, fuente de los Derechos Humanos.)

Forjadora de una nación: La Virgen de Guadalupe


Tags:

¿Alejarnos de la Política?

1 Comentarios
¿Se pueden decir a la vez tres cosas distintas sobre un mismo hecho? Los muchachos de Reuters demuestran que sí. El sugerente titular de su noticia sobre la homilía del Papa Benedicto XVI en la misa de inauguración de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano "Papa pide a Iglesia alejarse de política e ideología" difiere en contenido con la propia noticia, como del fragmento citado del discurso papal:

Benedicto XVI pidió el domingo en Brasil a la jerarquía católica latinoamericana centrar su acción pastoral en la fe y no en la política ni la ideología, en un rechazo a las tendencias izquierdistas que por años influenciaron la Iglesia en la región.
La exhortación fue hecha por el Papa en la jornada final de una intensa visita de cinco días al país, en la que fue aclamado por 150.000 personas en Aparecida, a 167 kilómetros de Sao Paulo, donde abrió una decisiva cumbre de prelados que definirá el rumbo del catolicismo en América Latina.
"No es una ideología política, ni un movimiento social, como tampoco un sistema económico; es la fe en Dios Amor, encarnado, muerto y resucitado en Jesucristo, el auténtico fundamento de esta esperanza que produjo frutos tan magníficos desde la primera evangelización hasta hoy", dijo el Pontífice.
Una cosa es proclamar lo que no es la fe, y otra muy distinta que sea un pedido de alejamiento de la política (o de la ideología). Si bien es preciso centrar la acción pastoral en la fe y no hacer de ella un discurso político o ideológico, esto no significa que los miembros de la Iglesia debamos abstenernos de participar en estos aspectos importantes de la vida en sociedad. Todo lo contrario, no sólo tenemos el derecho como ciudadanos, sino el deber: en la constitución pastoral Gaudium et spes (Concilio Vaticano II) se habla de la necesidad de evitar la dicotomía entre la fe y la actividad social. A través de sus hijos la Iglesia presta ayuda al dinamismo humano:

43. El Concilio exhorta a los cristianos, ciudadanos de la ciudad temporal y de la ciudad eterna, a cumplir con fidelidad sus deberes temporales, guiados siempre por el espíritu evangélico. Se equivocan los cristianos que, pretextando que no tenemos aquí ciudad permanente, pues buscamos la futura, consideran que pueden descuidar las tareas temporales, sin darse cuanta que la propia fe es un motivo que les obliga al más perfecto cumplimiento de todas ellas según la vocación personal de cada uno. Pero no es menos grave el error de quienes, por el contrario, piensan que pueden entregarse totalmente del todo a la vida religiosa, pensando que ésta se reduce meramente a ciertos actos de culto y al cumplimiento de determinadas obligaciones morales. El divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser considerado como uno de los más graves errores de nuestra época. Ya en el Antiguo Testamento los profetas reprendían con vehemencia semejante escándalo. Y en el Nuevo Testamento sobre todo, Jesucristo personalmente conminaba graves penas contra él. No se creen, por consiguiente, oposiciones artificiales entre las ocupaciones profesionales y sociales, por una parte, y la vida religiosa por otra. El cristiano que falta a sus obligaciones temporales, falta a sus deberes con el prójimo; falta, sobre todo, a sus obligaciones para con Dios y pone en peligro su eterna salvación.
Otra cosa, claro, es que lo proclamado por la Iglesia ante la sociedad sea incómodo para ciertos grupos o intereses políticos. Si no nos encontramos alejados de la vida política, seguramente querrán excluirnos de ella a como de lugar.

Así entienden el laicismo algunos. Bendita "democracia":

quema de iglesias durante la II República española
quema de iglesias durante la II república española
Quema de iglesias y persecución religiosa durante la II República española (1931-1939)

Santo Tomás Moro, patrono de los políticos


Tags:

La apuesta latinoamericana de BENEDICTO XVI

2 Comentarios
Benedicto XVIBenedicto XVI ha venido decidido a dar golpes de timón necesarios por estos lares para encaminar a la Iglesia en Latinoamérica, llamada a ser el continente de la esperanza. Desde el avión el papa demostró que no dará lugar a medias tintas o indefiniciones. Habiendo dejado en claro la excomunión para los que procuran el aborto, dió por sentada la posición de la Iglesia frente a la Teología de la Liberación, sin menoscabo alguno de su rol social: La Teología de la Liberación fue un “milenarismo” que no se justifica hoy


En declaraciones concedidas hoy a los periodistas durante el vuelo rumbo al Brasil, el Papa Benedicto XVI señaló que la Teología de la Liberación fue una forma de “Milenarismo” que no tiene justificación en la actual realidad latinoamericana, especialmente ante la difusión de la auténtica preocupación social de la Iglesia.
Al explicar que “la misión de la Iglesia es religiosa, pero se abre a las soluciones de los grandes problemas sociales”, el Pontífice dijo durante la improvisada rueda de prensa en el avión que “hay siempre espacio para un debate legítimo sobre cómo crear las condiciones para la liberación humana y sobre cómo hacer eficaz la doctrina de la Iglesia e indicar las condiciones humanas y sociales, las grandes líneas en las cuales los valores pueden crecer”.
Sin embargo, el Papa aclaró que hoy “ha cambiado profundamente la situación en la cual la teología de la liberación nació”. “Es evidente que las fáciles promesas que hacían creer que pueden conseguir de una revolución las condiciones para una vida completa estaban equivocadas; esto ahora lo saben todos y el punto es cómo la Iglesia debe estar presente en la lucha por la justicia: sobre esto se dividen teólogos y sociólogos”, agregó.
Como el propio marxismo del cual bebe, la Teología de la Liberación Marxista era otra ideología milenarista que subordinaba el mensaje cristiano a consideraciones e imperativos sociales, con la premura de una revolución en ciernes. Debido a esto es que la Iglesia por mantenerse fiel a su misión evangélíca sufre de la arbitraria y absurda calificación de estar ajena a la realidad social, en especial la situación de los pobres.

Qué duda cabe que los "pobres", "marginados" y "oprimidos" se han convertido en el público objetivo y bandera de las ideologías totalitarias y liberticidas cuyos seguidores, apropiándose del discurso "social", suelen adoptar posturas intransigentes amenazando con tomar el camino de la violencia para llevar a cabo sus propuestas "humanitarias", las que -sabemos por historia- siempre terminan empeorando la situación de sus supuestos protegidos. Claro que eso no resta razón al reclamo de los desposeídos, pero cuando por inmediatez, por desear una pronta y rápida solución a sus problemas, ponen sus esperanzas en tales proyectos radicales, convierten esa aspiración de justicia en instrumento de su propia desgracia.

La fe cristiana, por el contrario, opta por la transformación del hombre desde su corazon mismo, en lugar de externalidades como la transformación -a menudo violenta- de sus condiciones sociales. Esta metodología de la fe se afirma en la mirada de Cristo. Al ver Jesús a las gentes se compadecía de ellas (Mt 9,36):

La «mirada» conmovida de Cristo se detiene también hoy sobre los hombres y los pueblos, puesto que por el «proyecto» divino todos están llamados a la salvación. Jesús, ante las insidias que se oponen a este proyecto, se compadece de las multitudes: las defiende de los lobos, aun a costa de su vida. Con su mirada, Jesús abraza a las multitudes y a cada uno, y los entrega al Padre, ofreciéndose a sí mismo en sacrificio de expiación.
La Iglesia, iluminada por esta verdad pascual, es consciente de que, para promover un desarrollo integral, es necesario que nuestra «mirada» sobre el hombre se asemeje a la de Cristo. En efecto, de ningún modo es posible dar respuesta a las necesidades materiales y sociales de los hombres sin colmar, sobre todo, las profundas necesidades de su corazón. Esto debe subrayarse con mayor fuerza en nuestra época de grandes transformaciones, en la que percibimos de manera cada vez más viva y urgente nuestra responsabilidad ante los pobres del mundo. Ya mi venerado predecesor, el Papa Pablo VI, identificaba los efectos del subdesarrollo como un deterioro de humanidad. En este sentido, en la encíclica Populorum progressio denunciaba «las carencias materiales de los que están privados del mínimo vital y las carencias morales de los que están mutilados por el egoísmo... las estructuras opresoras que provienen del abuso del tener o del abuso del poder, de las explotaciones de los trabajadores o de la injusticia de las transacciones» (n. 21). Como antídoto contra estos males, Pablo VI no sólo sugería «el aumento en la consideración de la dignidad de los demás, la orientación hacia el espíritu de pobreza, la cooperación en el bien común, la voluntad de la paz», sino también «el reconocimiento, por parte del hombre, de los valores supremos y de Dios, que de ellos es la fuente y el fin» (ib.). En esta línea, el Papa no dudaba en proponer «especialmente, la fe, don de Dios, acogido por la buena voluntad de los hombres, y la unidad de la caridad de Cristo» (ib.). Por tanto, la «mirada» de Cristo sobre la muchedumbre nos mueve a afirmar los verdaderos contenidos de ese «humanismo pleno» que, según el mismo Pablo VI, consiste en el «desarrollo integral de todo el hombre y de todos los hombres» (ib., n. 42). Por eso, la primera contribución que la Iglesia ofrece al desarrollo del hombre y de los pueblos no se basa en medios materiales ni en soluciones técnicas, sino en el anuncio de la verdad de Cristo, que forma las conciencias y muestra la auténtica dignidad de la persona y del trabajo, promoviendo la creación de una cultura que responda verdaderamente a todos los interrogantes del hombre.
ACTUALIZACIÓN: El texto de la entrevista en el avión camino a Brasil aquí (Vía Zenit)

Tags:

MEXICO: La batalla contra el ABORTO

4 Comentarios
En Mexico los defensores de la vida no se rinden y han lanzado una campaña contra el aborto bastante interesante (http://www.denmechance.net/) que incluye spots publicitarios en radio y TV. Esperamos que tenga un adecuado correlato en la arena política donde los pro-abortistas (representados por el PRD) ganaron la primera batalla y se aferran a la legalidad lograda con uñas y dientes , evadiendo toda discusión racional y objetiva sobre el derecho a la vida del no nacido (confinándola al campo de las "creencias religiosas"). Obvio: solo así pueden defender la inmoralidad del aborto.

Gracias a Martha Salazar, el spot estelarizado nada más y nada menos que por Chespirito:



Tags:

EL INFIERNO DE LA PRENSA

1 Comentarios
A estas alturas ya no sorprende que los medios tergiversen la información sobre la Iglesia Católica y su doctrina. No les basta con caricaturizar y rechazar la posición de la Iglesia en temas cruciales como la defensa de la vida, sino que la persuaden (por decir lo menos) a que deje de ser ella misma y se autocensure en nombre de la "tolerancia".

A las informaciones sobre la "abolición del limbo" (como si este hubiera sido parte de la "doctrina oficial", lo cual es totalmente falso: no se le menciona en absoluto en el Catecismo) le acaba de seguir esta lectura inaudita de las palabras del papa (vía El País de España):

El papa Benedicto XVI resucita el infierno
Contra lo dicho por Juan Pablo II en 1999, Ratzinger sostiene que "el infierno, del que se habla poco en este tiempo, existe y es eterno"
(...)
La proclamación de que "el infierno existe y es eterno" es la continuación de esa estrategia papal. Lo curioso es que su antecesor, el polaco Juan Pablo II, muerto hace dos años, corrigió a fondo y en la dirección contraria el concepto tradicional del catolicismo sobre el infierno. Lo hizo en el verano de 1999, en cuatro audiencias consecutivas, cada una dedicada a desmontar la credulidad popular sobre el cielo, el purgatorio, el infierno e, incluso, el diablo. "El cielo", dijo entonces el pontífice polaco, no es "un lugar físico entre las nubes". El infierno tampoco es "un lugar", sino "la situación de quien se aparta de Dios". El Purgatorio es un estado provisional de "purificación" que nada tiene que ver con ubicaciones terrenales. Y Satanás "está vencido: Jesús nos ha liberado de su temor".
La homilía sobre el infierno la pronunció el papa Juan Pablo II en la audiencia del miércoles 28 de julio de 1999. Dijo: "Las imágenes de la Biblia deben ser rectamente interpretadas. Más que un lugar, el infierno es una situación de quien se aparta del modo libre y definitivo de Dios".
Para cualquiera que sepa leer, las palabras de Juan Pablo II consignadas en esta nota periodística no niegan de ninguna forma la existencia del cielo o del infierno sino que aclara los conceptos e ideas que comúnmente se tienen de estos "lugares" producto de la lectura ad pedem literae de los relatos y textos de la tradición, al margen del magisterio de la Iglesia. Lo que se "corrige" es el imaginario popular común a todas las ramas del cristianismo pero que poco o nada tiene que ver con la fe católica cuya doctrina está consignada en el Catecismo de la Iglesia, citado por el propio Santo Padre para la catequesis mencionada en el artículo:

Las imágenes con las que la sagrada Escritura nos presenta el infierno deben interpretarse correctamente. Expresan la completa frustración y vaciedad de una vida sin Dios. El infierno, más que un lugar, indica la situación en que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios, manantial de vida y alegría. Así resume los datos de la fe sobre este tema el Catecismo de la Iglesia católica: «Morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de él para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra infierno».
Baste revisar el texto del Catecismo para darse cuenta, por tanto, que Benedicto XVI no contradice de ninguna forma a su predecesor:

1033 Salvo que elijamos libremente amarle no podemos estar unidos con Dios. Pero no podemos amar a Dios si pecamos gravemente contra El, contra nuestro prójimo o contra nosotros mismos. (...) Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra "infierno".

1035 La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, "el fuego eterno" (cf. DS 76; 409; 411; 801; 858; 1002; 1351; 1575; SPF 12). La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira.

1036 Las afirmaciones de la Escritura y las enseñanzas de la Iglesia a propósito del infierno son un llamamiento a la responsabilidad con la que el hombre debe usar de su libertad en relación con su destino eterno.

Ni Juan Pablo II ni su sucesor Benedicto XVI han cambiado, "resucitado", ni mucho menos inventado doctrinas, sino que se ciñen a lo que siempre ha sido la enseñanza del evangelio confiado por Cristo a su Iglesia, y que se ha enriquecido por la experiencia de sus miembros y su accidentado trajinar a lo largo de la historia.

El ataque sufrido por la Iglesia en la actualidad no es un hecho sin precedentes ni algo que la haga dudar de sí misma, aún reconociendo (de forma unilateral) sus propias faltas y limitaciones, que es lo único que quieren ver sus detractores. La Iglesia no necesita negar su humanidad para continuar en la brega, sino todo lo contrario:

A pesar de tantas formas de progreso, el ser humano es el mismo de siempre: una libertad tensa entre bien y mal, entre vida y muerte. Es precisamente en su intimidad, en lo que la Biblia llama el "corazón", donde siempre necesita ser salvado.
Cristo es también el Salvador del hombre de hoy. Cristo no nos pone a salvo de nuestra humanidad, sino a través de ella; no nos salva del mundo, sino que ha venido al mundo para que el mundo se salve por medio de Él

Benedicto XVI



Tags:

EL RESUCITADO

1 Comentarios
Cristo es tambien el Salvador del hombre de hoy. Cristo no nos salva de nuestra humanidad, sino a través de ella. Del mensaje de Pascua del Papa Benedicto XVI:

Cada uno de nosotros puede ser tentado por la incredulidad de Tomás. El dolor, el mal, las injusticias, la muerte, especialmente cuando afectan a los inocentes - por ejemplo, los niños víctimas de la guerra y del terrorismo, de las enfermedades y del hambre-, ¿no someten quizás nuestra fe a dura prueba? No obstante, justo en estos casos, la incredulidad de Tomás nos resulta paradójicamente útil y preciosa, porque nos ayuda a purificar toda concepción falsa de Dios y nos lleva a descubrir su rostro auténtico: el rostro de un Dios que, en Cristo, ha cargado con las llagas de la humanidad herida. Tomás ha recibido del Señor y, a su vez, ha transmitido a la Iglesia el don de una fe probada por la pasión y muerte de Jesús, y confirmada por el encuentro con Él resucitado. Una fe que estaba casi muerta y ha renacido gracias al contacto con las llagas de Cristo, con las heridas que el Resucitado no ha escondido, sino que ha mostrado y sigue indicándonos en las penas y los sufrimientos de cada ser humano.
Por eso es nuestra experiencia humana vivida a plenitud, no la negación ni la evasión, el método de la FE:
Cuanto más descubrimos nuestras exigencias, más cuenta nos damos de que no las podemos satisfacer nosotros mismos, ni tampoco pueden los demás, hombres igual que nosotros. El sentido de impotencia acompaña toda experiencia seria de humanidad.
Y es este sentido de impotencia lo que engendra la soledad. La verdadera soledad no proviene tanto del hecho de estar solos fisicamente cuanto del descubrimiento de que nuestro problema fundamental no puede encontrar respuesta en nosotros ni en los demás.
(...)
Estamos solos con nuestras necesidades, con nuestra necesidad de ser y de vivir intensamente. Como uno que está solo en el desierto: lo único que puede hacer es esperar a que alguien llegue. Y la solución no vendrá ciertamente del hombre; porque lo que se trata de resolver son precisamente las necesidades del hombre.

(Luigi Giussani, "Huellas de experiencia Cristiana")

Felices Pascuas!

Tags:

UN CORAZÓN DE CARNE

5 Comentarios

La solidaridad es consustancial al mensaje del evangelio. De la meditación del papa Benedicto XVI al concluir el Vía Crucis de Viernes Santo:
Siguiendo a Jesús en el camino de su pasión, vemos no sólo la pasión de Jesús, sino que también vemos a todos los que sufren en el mundo. Y esta es la profunda intención de la oración del Vía Crucis: abrir nuestros corazones, ayudarnos a ver con el corazón.
Los Padres de la Iglesia consideraron como el pecado más grande del mundo pagano su insensibilidad, su dureza de corazón, y les gustaba mucho la profecía del profeta Ezequiel: «quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne» (Ezequiel 36, 26). Convertirse a Cristo, hacerse cristiano, quería decir recibir un corazón de carne, un corazón sensible a la pasión y al sufrimiento de los demás.
Nuestro Dios no es un Dios lejano, intocable en su beatitud. Nuestro Dios tiene un corazón, es más, tiene un corazón de carne. Se hizo carne precisamente para poder sufrir con nosotros y estar con nosotros en nuestros sufrimientos. Se hizo hombre para darnos un corazón de carne y despertar en nosotros el amor por los que sufren, por los necesitados.
Las lecturas "sociales" y las exégesis en clave "alternativa" salen sobrando. La llamada sensibilidad social (la verdadera, no la de los victimismos y demás subalternidades) es inherente al ser cristiano precedido por la fe, del encuentro con el acontecimiento: Dios hecho carne que sale al encuentro del hombre.

Tags:

QUMRAN

3 Comentarios

En su homilía de la misa de la Cena del Señor del Jueves Santo, Benedicto XVI habla de la fecha histórica de este acontecimiento:

Según Juan, Jesús murió en la cruz precisamente en el momento en el que, en el templo, se inmolaban los corderos de Pascua. Su muerte y el sacrificio de los corderos coincidieron. Esto significa que Él murió en la vigilia de Pascua y que, por tanto, no pudo celebrar personalmente la cena pascual, al menos esto es lo que parece.
Según los tres evangelistas sinópticos, por el contrario, la Última Cena de Jesús fue una cena pascual, en cuya forma tradicional Él introdujo la novedad del don de su cuerpo y de su sangre. Esta contradicción hasta hace unos años parecía imposible de resolver. La mayoría de los exegetas pensaba que Juan no había querido comunicarnos la verdadera fecha histórica de la muerte de Jesús, sino que había optado por una fecha simbólica para hacer de este modo evidente la verdad más profunda: Jesús es el nuevo y verdadero cordero que derramó su sangre por todos nosotros.
El descubrimiento de los escritos de Qumran nos ha llevado a una posible solución convincente que, si bien todavía no es aceptada por todos, tiene un elevado nivel de probabilidad. Ahora podemos decir que lo que Juan refirió es históricamente preciso. Jesús realmente derramó su sangre en la vigilia de Pascua en la hora de la inmolación de los corderos. Él, sin embargo, celebró la Pascua con sus discípulos probablemente según el calendario de Qumran, es decir, al menos un día antes –la celebró sin cordero, como la comunidad de Qumran, que no reconocía el templo de Herodes y estaba a la espera del nuevo templo--. Por tanto, Jesús celebró la Pascua sin cordero, no, no sin cordero: en lugar del cordero se entregó a sí mismo, su cuerpo y su sangre. De este modo anticipó su muerte coherentemente con su anuncio: «Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente» (Juan 10, 18). En el momento en el que entregaba a sus discípulos su cuerpo y su sangre, cumplía realmente con esta afirmación. Ofreció él mismo su vida. Sólo de este modo la antigua Pascua alcanzaba su verdadero sentido.
Si bien la Iglesia enseña en su catecismo (Nª 1340) que la Nueva Pascua se anticipa a la Pascua Judía para darle su sentido, y reconoce que no hay seguridad absoluta sobre la fecha de su celebración (Nª 1170), la afirmación del Papa contribuye con la fijación histórica del acontecimiento más importante de la fe cristiana.

De paso se corrobora la relación de Jesús con la secta judía de los Esenios que formaron la comunidad de Qumran, en cuyas cuevas se hizo uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo pasado: Los rollos del mar muerto. Recordemos que el texto de Marcos 6:52s reconocido en el fragmento 7Q5 de esos rollos significó un hito en la confirmación científica de la historicidad de los evangelios, echando por tierra las tesis de la formación del mito o construcción simbólica (Strauss, Renan, Bultmann) tan de moda durante el último siglo.


Tags: