Inmigración Ilegal y LIBERTAD

IlegalesEl problema de la inmigración ilegal levanta pasiones pues se trata de un acto legítimo e inocuo en sí -desplazarse- el que legalmente se ha restringido, atentando contra la libertad de las personas pero por razones de seguridad, tanto para los residentes legales como para el propio migrante. Tal argumento parece justificar la intervención estatal en el asunto, pero en realidad evidencia los problemas que genera el estado cada vez que limita las libertades. La inseguridad no es inherente a la libertad de tránsito, sino a las restricciones que se imponen a los ciudadanos para defenderse.

Tanto residentes, migrantes, incluso gobiernos locales e industrias que encuentran restringido su margen de acción, se ven impelidos a recurrir a mecanismos o prácticas ilegales para compensar el desequilibrio que ocasiona la intervención estatal. Así como las barreras migratorias alientan las mafias de tráficos de personas, las imposiciones sobre la actividad económica (como la del salario mínimo) fomenta el uso de mano de obra barata al margen de la ley.

Esto, sin embargo, no es responsabilidad solamente de los países de destino (Estados Unidos y Europa). De hecho, el problema de la inmigración ilegal es el indicador más elocuente de la falta de libertades en los países de origen y la cara más vergonzosa de nuestro tercermundismo que asoma incluso a la hora de la discusión.

La mayoría de medios ha señalado negativamente la noticia del juego el "Encuentra al inmigrante ilegal" inventado en una universidad norteamericana. Al margen de lo desagradable que suene la criminalización del migrante ilegal, se trata de un acto legal que se debe respetar mientras no se propongan (por lo menos) mecanismos institucionales que reviertan la situación, tal como se debe hacer en toda democracia.

Obviamente no es cuestión que el Tio Sam sea más humanitario y tolerante con los pobres del mundo. Se trata de que todos los gobiernos asuman que tienen una agenda pendiente con sus propios ciudadanos primero, para preocuparse después de lo que se haga en otros países. Nuestros bienpensantes deberían reflexionar que, más coherente que reclamar tolerancia allá, sería que reclamemos LIBERTAD acá.

Vale la pena echar un ojito a otros puntos de vista sobre el tema:

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3 comentarios:

  1. Igual te interesa esto:

    http://alt1040.com/archivo/2007/02/15/%c2%bfcon-que-cara-se-puede-hablar-de-migracion/

    Lo peor es como se ponen en los comentarios ... pobre Arcos..

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  2. Interesante.
    Ya me decía un amigo: estas en contra del muro en la frontera hasta que conoces a chilangos y maras.

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  3. También hay que tener en cuenta la aportación positiva que la inmigración está teniendo en España, sobre todo en datos económicos. Algunas cifras del tema referidas fundamentalmente a Canarias en http://bajomilenguaje.blogspot.com/, pues son cosas a tener en cuenta también a la hora de una reflexión global sobre el tema. Saludos, A. Quintana

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