ECONOMÍA DEL CATASTROFISMO

Si quieren saber de donde salió el mantra del "dedicando 1% del PIB mundial para detener el cambio climático, nos ahorramos unos gastos del 20% del PIB mundial dentro de unas décadas" échenle un vistazo al famoso Informe Stern encargado por el gobierno Británico. Aparte de recurrir a los peores escenarios pronosticados por los modelistas climáticos para realizar sus cálculos económicos a futuro, minimiza los costos de actuales de las medidas ambientales, exagerando el precio de la "inacción" suponiendo -para colmo- que no habrá innovación tecnológica, ni crecimiento económico, ni movilidad social, etc. Es como sugerir invertir en hielo todos los dias para evitar que una carne se pudra en la intemperie, sin contar en absoluto con que esta se puede conservar mejor bajo sombra, envuelta o guardada en un congelador.

El asunto es explicado con mayor detalle en este artículo publicado por el Instituto Juan de Mariana de España: Los errores del Informe Stern

El informe Stern ha sido el primero de cierta importancia, digamos, institucional sobre el calentamiento global encargado a un economista. El Gobierno británico quería saber cuánto costaría el fenómeno y cuánto costaría evitarlo. Hasta entonces, los análisis venían a decir que no venía a cuenta estabilizar las emisiones de CO2, aún en el supuesto de que fuera posible, porque los costes eran superiores. Pero llegó Stern y, con él, un nuevo mantra convenientemente agitado por los ecologistas sandía: por un 1% del PIB mundial todos los años, nos ahorramos unos gastos del 20% del PIB mundial dentro de unas décadas. Lo asombroso no es ya que las conclusiones fueran contrarias a las de otros economistas, sino que lo fueran en un grado tan enorme. ¿Cómo se consiguió semejante milagro?
Sabiduria ecologista, pues. Leer completo el artículo aquí.

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3 comentarios:

  1. Lo del cambo climático cada vez huele peor. Se van a forrar algunos a cuenta del dichoso cambio inexistente y van a joder a otros principalmente...

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  2. Ligar los beneficios económicos a algo tan positivo como respetar el medio ambiente no debería molestarnos a nadie. Es mejor que se gane dinero mejorando el planeta que vendiendo armas o prestando dinero en hipotecas impagables a 50 años.

    Si el cambio climático existe o no existe, ¡qué más da! Lo importante es que todo este catastrofismo lo convirtamos en un cambio de nuestro estilo de vida para que sea más respetuoso con el planeta en que vivimos y para dejarles un futuro mejor a las generaciones venideras.

    Y si eso da beneficios económicos, mejor que mejor.

    ¡Saludos!

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  3. La conciencia ambiental surgió en un contexto de desarrollo, en los paises industrializados. De la unica forma realista que se puede proteger el medioambiente es sacando de la pobreza y del subdesarrollo a esos miles de milloes de personas que, por su pobreza, tienen el cuidado del ambiente en la última de sus prioridades.

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